Descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en éstas está la única y mejor forma de superarnos; aquel día dejé de temer a perder, y costaba romper la costumbre, pero se pudo. decidí no esperar a las oportunidades, sino yo mismo buscarlas, ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución, ver cada noche como un misterio a resolver y ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.
lunes, 1 de junio de 2009
descubrí.
Descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en éstas está la única y mejor forma de superarnos; aquel día dejé de temer a perder, y costaba romper la costumbre, pero se pudo. decidí no esperar a las oportunidades, sino yo mismo buscarlas, ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución, ver cada noche como un misterio a resolver y ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.
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